lunes, 10 de junio de 2013
Primero eras mi tío Isaac, pero además fuiste mi jefe/compañero de trabajo. Compartíamos gustos, entre ellos los caballos y el polo. Estuvimos en partidos sin importancia y finales gloriosas. También, lamentable y afortunadamente fuimos sobrevivientes de Cromañón. Eras difícil y cabrón, pero amiguero y buena persona. Me diste consejos oportunos, y no lo supe hasta hace poco, pero te había dado algunos yo también. No puedo creer que te fuiste. Estoy más triste de lo que puedo expresar en palabras. Hoy necesito creer que hay algo más, un buen lugar, y que vos estás ahí.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario